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miércoles, 1 de noviembre de 2017

300 años títeres de un imperio



François Schollaert Paz, historiador:
Es de conocimiento general la frase del escritor británico George Orwell en la que menciona que la historia la escriben los vencedores, generalmente para sepultar y falsear hechos, documentos y biografías, para posicionar un nuevo orden con su respectivo legado, el que nos hacen repetir en las aulas desde niños. Sin embargo, están los historiadores como François Schollaert Paz, quienes no se conforman fácilmente con las "versiones oficiales" y nos entregan una nueva mirada sobre hechos acaecidos en Sudamérica y su relación con Inglaterra.
Por Leo Robles 5 May, 2015

François nació en un pueblo llamado Poggio-Marinaccio en Córcega (Francia) en el año 1989, a los dos años de edad se traslado con toda su familia a Potosí y posteriormente a Sucre, ciudad donde permanecería hasta finalizar la etapa escolar. Licenciado en historia en la Universidad de Westminster en Londres, estudió un año en La Sorbona, para luego desempeñarse como Segundo Secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia. Actualmente se encuentra de vuelta en Inglaterra, desempeñando las funciones de Adjunto Civil de la Embajada altiplánica ante el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
¿Cómo comenzó tu interés por la historia de Sudamérica?
 Mi padre fue una gran influencia en mi interés por la historia en general. Él investigó mucho la historia de Bolivia en el contexto internacional. Sin embargo, empecé a interesarme seriamente cuando llegué a Inglaterra a mis 19 años.
Durante mis estudios en Londres participé de las conferencias en Canning House, un centro de conferencias para temas relacionados a Latinoamérica en el ámbito político, histórico, cultural y comercial. Me llamó mucho la atención cuando vi que en la plaza donde se encuentra Canning House (en pleno centro de Londres) se levantó una estatua de Simón Bolívar. Fue en ese momento que me pregunté: ¿por qué Inglaterra un país  con una extensa historia tendría una estatua del héroe latinoamericano en el corazón de su capital?  Es así que comencé a informarme sobre la relación histórica británico-sudamericana. Como trabajo final en la Universidad, escribí una tesis sobre la influencia del Imperio Británico en la Independencia de Bolivia.

¿Tuvieron mucho que ver las logias masónicas?
Hoy en día hablar de logias masónicas es considerado hablar de "conspiración", así que prefiero evitar hablar al respecto, pero es un hecho que las logias estuvieron presentes en las tomas de decisiones para la creación de las Nuevas Repúblicas de América. El ejemplo más común es el de Simón Bolívar. Bolívar era un empresario, dueño del cacao en la zona que hoy se conoce como Venezuela y Colombia. Los Bolívar enfrentaron muchas trabas de parte del Imperio Español en la exportación de su cacao. España impuso el monopolio  del cacao y no permitía a los Bolívar negociar con otros países. Con el avance del Imperio comercial británico a inicios del siglo XIX, Los mercantes ingleses le propusieron a Bolívar el "Free trade" o libre comercio. Es ahí cuando Bolívar crea lazos estrechos con Inglaterra y hacen un intercambio: la Independencia para el continente Latinoamericano y el comercio del mismo para Inglaterra. Con este contacto, Bolívar viaja a Londres donde es introducido a las Logias Masónicas. La Independencia de América es un plan que nace en Londres, al igual que la Guerra del Pacífico. Simón Bolívar vuelve a  Latinoamérica con el Apoyo de Inglaterra y es ahí cuando se inician las fuertes relaciones entre el Imperio Británico y las nuevas Repúblicas Americanas. Una de las logias a las que Bolívar perteneció fue la Logia Lautarina o Logia de los Caballeros Racionales fundada en Londres en 1797.  Si una persona puede llegar a creer que Inglaterra estuvo muy presente en las Guerras Independentistas de Sudamérica, podrá entender con más facilidad la razón por la cual los ingleses estuvieron también presentes en la Guerra del Pacífico.

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Miller, el inglés masón ayudante de campo de San Martín
El general José de San Martín tuvo un ayudante de campo británico, soldado profesional que había participado de la guerra en USA, William Miller. Cuando San Martín se retiró de Perú, Miller siguió junto a Simón Bolívar con el grado de Mariscal. Miller fue héroe del Ejército de Chile pero también de Perú, donde formó a la caballería, fue ministro de Defensa y gobernador de El Callao. ¿Cómo fue que un inglés escaló desde el Río de la Plata, donde llegó en 1817, apenas 10 años después de las invasiones inglesas, y fue incorporado de inmediato como capitán de Artillería en el Ejército de los Andes? No hay respuestas, apenas un hilo histórico.
Por Urgente 24 Martes 31 de octubre de 2017
General William Miller.

"(...) Aún después de dejar Inglaterra, pero antes de iniciar su campaña continental, es probable que San Martín haya recibido información sobre planes británicos relativos a Sudamérica. En Córdoba conoció a otro inglés, James Paroissien, quien más tarde sería su ayudante de campo y a quien el Libertador haría general peruano.
(...) En el Ejército de los Andres, San Martín contó además con los servicios del general William Miller, un masón que había peleado en la península, bajo Wellesley, desde poco después que San Martín abandonara España hasta 1814. Miller sirvió como comandante de la infantería naval, a las órdenes de Cochrane.
Todos los comandantes de la escuadra sanmartiniana eran súbditos británicos: Willinson, que había estado al servicio de la Compañía de las Indias Orientales, era el capitán del San Martín.
El comandante Robert Foster estaba a cargo del Independencia. El comandante Guise era capitán del Valdivia; el subteniente J. Topoker Spry, del Galvarino; el subteniente T. Sackeville Crosbie, del O'Higgins; Casey, del Chacabuco; el subteniente Carter, del Araucano; Young, del Montezuma; Cobbet, del Potrillo; el subteniente James Esmonde, del Valdivia. El comisario y juez de la flota era el sobrecargo Henry Dean. (...)".
Rodolfo Terragno,
Los Británicos en Sudamérica.
William Miller, nació el 12 de diciembre de 1795, al sur de Inglaterra, en Wingham, condado de Kent. Y a muy temprana edad, 16, él ingresó al destacamento de Artillería en Lisboa (Portugal) del Gran Mariscal Duque de Wellington, Arthur Wellesley, involucrándose en las Guerras Napoleónicas.
En 1814 intervino en los 2 últimos años de la guerra anglo-estadounidense entre Inglaterra y USA. Al finalizar, muchos soldados profesionales miraron hacia América del Sur, que se preparaba para emanciparse del Gobierno de España.
Antes, Miller, siguiendo la profesión de su padre, probó suerte como empresario, pero no funcionó y llegó a Ciudad de Buenos Aires en 1817, decidido a unirse nuevamente a la milicia.
En la Argentina la emancipación había sido un éxito, la independencia había sido recientemente declarada y la bandera diseñada por Manuel Belgrano había sido adoptada como símbolo patrio.
También había sido creado el Ejército de los Andes, un cuerpo militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata, organizado por José de San Martín, el cual también integraban tropas chilenas exiliadas en Mendoza, todos tras el mismo objetivo: Poner fin al dominio español en el virreinato del Perú.

En 1817 Miller llegó al mismo tiempo que Lord Cochrane atracaba en Chile. Rápidamente él se alistó en el ejército patriota alcanzando el grado de capitán de Artillería. Miller participó en la batalla de Cancha Rayada, cuando el Ejército de los Andes atravesaba la Cordillera con destino a Chile, y las tropas patriotas fueron sorprendidas por el general español Mariano Osorio.
Pese a la victoria realista, la gran actuación de Miller y su gran liderazgo le valieron el ascenso a Sargento Mayor y el nombramiento de Edecán, ayudante de Campo del general San Martín.
Participó en las campañas navales de la Guerra de la Independencia con los almirantes Manuel Blanco Encalada y Thomas Alexander Cochrane, al servicio de Chile.
Entre 1820 y 1824, Miller estuvo presente en diversos conflictos y ataques por la independencia del Perú.
En 1821 Miller, padre de la Infantería de Marina, fue nombrado miembro de la Legión al Mérito de Chile, creada por Bernardo de O'Higgins.
Miller, estuvo a las órdenes del Libertador San Martín durante las campañas de Chile y Perú, y a la retirada de éste, bajo las de Simón Bolívar, hasta alcanzar el grado de Mariscal.
En 1824 dirigió el dispositivo aliado de la coalición independentista (Gran Colombia, Perú y Argentina), al mando del mariscal Antonio J. de Sucre, en la famosa batalla de Ayacucho, la cual marcó la victoria del Ejército Unido Libertador y puso fin a las grandes campañas en América del Sur.
Fue una pieza clave en la creación el Ejército peruano y en la capacitación de los reclutas de caballería.
Miller participó en las guerras de Independencia de Chile, Perú y en 2 guerras civiles peruanas (la de 1834, la Revolución de Pedro Bermúdez, y de entre 1835 y 1836, entre Felipe Santiago Salaverry y Andrés de Santa Cruz .
En 1925 viajó a Inglaterra a reponerse de su quebrantada salud, y regresó al Perú en 1830.
Entonces, Miller se convirtió en Gran Mariscal del Perú, ministro de Guerra y gobernador del Callao en 1837, apoyando la Confederación Peruano-Boliviana.
Finalmente regresó a Inglaterra pero en 1859 regresó al Perú y Chile a reclamar una serie de beneficios económicos pendientes que le adeudaban ambos gobiernos, y aunque recuperó todos sus bienes, nunca llegó a disfrutarlos ya que murió en el barco de regreso a Inglaterra en 1861.
William Miller murió el 31/10/1831 abordo del buque inglés HMS Naiad, en la bahía de El Callao.
En la autopsia que se le practicó se encontraron 2 balas alojadas en su hígado desde hace casi 40 años, además de no menos de 22 heridas de sus días en combate.
El día de su entierro en todas las campanas de las iglesias católicas de Lima repicaron en su honor, a pesar de que era protestante.
Fue enterrado en el Cementerio Británico en El Callao y trasladado al Panteón de los Héroes en el Cementerio Presbítero Maestro (Lima, Perú).


157 años del Lobo de los Mares
Thomas Alexander Cochrane, fue sin duda uno de los más grandes comandantes navales británicos. Participó en las Guerras Napoleónicas, en la Independencia de Chile, en la de Perú, Brasil, Grecia y en la Confederación del Ecuador. Además fue el 1er. Almirante de la Armada de Chile.
Por Urgente 24 Martes 31 de octubre de 2017
Lord Cochrane.
Thomas Alexander Cochrane nació el 14/112/1775 en Annsfield, un pequeño pueblo en Escocia. Hijo de Anna Gildchrist y de Archibald Cochrane, noveno conde de Dundonald, y a partir de los once años fue alistado como tripulante en varios barcos de guerra británicos. 
A los 17 años de edad, Lord Cochrane consiguió que su tío, Capitán de Navío, lo inscribiera como Guardiamarina en cada buque que le tocó comandar, comenzando en 1793 por el H.M.S: "VESUB", mismo año en que las guerras revolucionarias francesas comenzaran.
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Dos años más tarde logró alcanzar el grado de Teniente y fue transbordado a la fragata "Thetis", y en 1799 fue nombrado Comandante temporal del Genereux.
En 1800 ascendió a capitán y recibió el mando de la corbeta Speedy, la cual a mediados del año 1801 fue secuestrada por el Almirante francés Linois y Cochrane fue hecho prisionero. Canjeado por prisioneros franceses, volvió a Inglaterra. Cuatro años más tarde fue transferido a las islas Azores, donde se le confió la administración de la fragata Pallas.
En 1806, Cochrane, totalmente enfrentado con el Primer Lord del Almirantazgo, decidió alejarse de la marina y dedicarse a la política a traves de la que, intentando llegar a la Cámara de los Comunes, se propuso enfrentar a la administración naval británica y su corrupción.
Luego de un tiempo como diputado, luchando por las arbitrariedades y abusos que sufrían los tripulantes de la Marina Real, fue involucrado en un fraude contra la Bolsa de Comercio de Londres en 1813, y fue expulsado de la Marina y el Parlamento. De todas formas, un año más tarde fueron restituidos sus derechos políticos y fue elegido diputado por el distrito de Westminster.
Del otro lado del Océando, el proceso independentista estaba en su auge, y en Chile, que en 1810 se había establecido la Primera Junta de Gobierno, las batallas entre patriotas y realistas pintaban todo el panorama.
Hasta ese entonces la escuadra chilena había ido más que bien bajo el mando del comandante Blanco Encalada, pero la situación que se avecinaba no era nada simple: destruir la flota española apostada en el Callao y conducir luego las tropas que darán libertad al Perú.
Bajo el gobierno del director supremo Bernardo O'Higgins, el representante del gobierno chileno en el Reino Unido, Álvarez Condarco, se encargó de contactarse con un marino escocés que había ganado mucha fama luego de sus hazañas en las guerras napoleónicas, el entonces diputado por Westminister, Thomas Cochrane.
Nunca fueron puestas en duda las habilidades o la capacidad tanto militar como política de Encalada, pero la experiencia del británico era superior. Así el Lord, estando en Francia, fue presentado a don Condarco, Agente de Chile, y éste le propuso el mando de la Escuadra que se estaba formando en el país, por su destacada labor como marino inglés, lo que Lord Cochrane acepto gustoso, cansado de la pasividad de la política.
El 8 de agosto de 1812 Cochrane se había casado con doña Catherine Celia Cobbett Barnes, quien, junto a otros oficiales retirados de la Marina Real, acompañaron al escocés hacia chile, llegando a Valparaíso el 28 de noviembre de 1818.
Mostrando su interés por la independencia de su país y no de su protagonismo ni mucho menos, Encalada entendió lo que sucedía y dejó el cargo de jefe a su ahora compañero británico, pasándo a ser segundo en la escuadra y colaborando bajo las órdenes de Cochrane.
Al europeo se le designó Vicealmirante y Comandante en Jefe de la Escuadra y comenzó rápidamente a preparar la escuadra que debía enfrentar al poder naval español en el Pacífico sur. A diferencia de la escuadra de Manuel Blanco Encalada, la cual estaba integrada principalmente por piratas y prisioneros, la de Cochrane se inclinó por campesinos y soldados, totalmente diferentes a la vida de mar, pero los resultados fueron excelentes, por parte debido a su buena disciplina.
El Comandante consiguió importantaísimas victorias, primero comenzó con dos expediciones al Perú, bloqueado y atacando dos veces el puerto del Callao, y luego dirigió a las tropas hacia Valdivia, donde los españoles contaban con su segundo enclave más importante. Luego de dos grandes resultados, Cochrane quiso ir por todo y ocupar también el archipiélago de Chiloé, sin embargo la derrota de Miller lo obligó a desistir.
A mediados de 1820, O'Higgins ordenó al Lobo de los Mares, como el mismo Napoleón le había apodado, unirse a las fuerzas libertadoras de San Martín y el 20 de agosto zarpó la Expedición Libertadora del Perú. Cochrane tuvo una expléndida actuación con dos hechos puntuales, el bloqueo a El Callao y la captura de la fragata "Esmeralda", hecho que significó la neutralización del poder naval español.
Las chocantes personalidades de Cochrane y San Martín llevaron a conflictos que terminaron con la división y el 6 de octubre de 1821, el escocés agrupó a su escuadra (fragatas O'Higgins y Valdivia (ex Esmeralda), corbeta Independencia, bergantín Araucano y goleta Mercedes), y zarparon hacia México con el fin de buscar en las costas del Pacífico los últimos fuerzas de la armada española.
Con sus objetivos cumplidos, Lord Cochrane regresa a Valparaíso en junio de 1822 y luego de un corto retiro en su hacienda en Quintero, es llamado por el Emperador del Brasil, Don Pedro I, para comandar su escuadra en contra de la flota portuguesa.
Comenzó con el bloqueo de Bahía, obligando a los portugueses a abandonarla y siguió por el puerto de Maranhão, en ese entonces el más rico y fortificado. Allí el Comandante mostró una enorme habilidad psicológica, que iba más allá de las tácticas de guerra y el derramamiento de sangre, tanto fue así, que Cochrane consiguió la rendición portuguesa sin más disparos que los que se hicieron en honor del acuerdo. Esta acción le valió el título de marqués de Maranhão.
El Metálico Lord, como también se lo conocía, no sólo logró se preocupó del dominio del mar, sino que también se encargó de la construcción naval y la organización de la Armada, abarcando desde la preparación de los marineros hasta la navegación de cabotaje, Ordenanzas y Reglamentos y la ubicación de bases y arsenales. Sin embargo mucha de esa flota lograda fue más tarde tomada por el mismo Cochrane al no pagársele lo acordado.
Regresó a Inglaterra finalmente en 1825 y dos años más tarde pasó a Grecia, dónde luchó por la independencia de la misma contra el imperio Otomano (Turquía), y se reincorporó finalmente a su original armada británica en 1830.
A lo largo de su exitosa y extensa carrera al servicio de Gran Bretaña, Chile, Brasil y Grecia, el Conde de Dundonald y Marqués de Maranhão había conseguido alcanzar múltiples cargos, como Comandante en Jefe de la Armada de Chile, del Perú, de la Marina Imperial del Brasil, de la Flota Griega y de la Real Armada. Además fue nombrado Caballero gran cruz de la Orden del Baño.
En 1851 se le otorga el rango de Almirante del Reino Unido y en 1857, por ley de la República, es reincorporado a la Armada de Chile y figura a la cabeza del Escalafón de Oficiales hasta su muerte, ocurrida en Londres el 31 de octubre de 1860.



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